¿Qué me emocionó anoche más? ¿La siempre deseada armonía de Josh Rouse o la inesperada presencia de Raül Fernández? Creo que esta última: reconocer a Refree sin haberle aún visto, oculto entre decenas de cabezas más elevadas que la mía, en el sonido que resultaba del movimiento de sus manos sobre el piano.
Enorme combinación, que ganaba sobre el original, sobre todo en lo que a Josh Rouse se refiere...
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario