viernes, 11 de diciembre de 2009

Nadadora


Cada año se repite, pero de pronto en uno, sin apenas percibirlo, algunas personas nuevas, con las que nunca tendrías ningún contacto, se cuelan en tu vida y te ofrecen un hueco sin mostrar desconfianza. No estaría mal ser así de vez en cuando.

Luego te sientas en el metro, pones a todo volumen la música, y las cervezas aún en tu cabeza se mezclan con recuerdos de estrellas o limones reflejados en las puertas de los baños de la sala maravillas.

... y piensas, cómo me gustaría volver de nuevo a estar allí, viendo pasar a la gente.

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